Alfabetismo y Mindset Digital en un entorno disruptivo

Pablo Correa

Socio fundador, Brinca

Sociólogo U. De Chile y MBA HEC Paris

12 de Julio, 2020

⏱Lectura de 7 minutos

Parafraseando el famoso concepto de Schumpeter, lo digital está gatillando una destrucción creativa pocas veces vista en nuestra historia. Los datos de Standard & Poor’s muestran que el promedio de vida de una empresa era de 61 años en 1958, de 25 años en 1980 y solo de 18 años en 2011. Al ritmo actual, el 75% de las empresas del S&P 500 del 2018 se habrán ido de la lista para el 2027. Todo de la mano de nuevos negocios digitales.

Solo para que nos hagamos una idea, las proyecciones indican que la inversión en tecnologías digitales está subiendo anualmente más de un 25%, alcanzando aproximadamente $6 trillones el 2020 (cifra probablemente al alza en el nuevo contexto de pandemia). Por su parte, la encuesta de IDC (2019) estima que en los próximos años se generarán más de $18 trillones en nuevos negocios digitales. En la misma línea, Gartner pronostica que a comienzos de esta década más de un tercio de los ingresos de las compañías provendrán de sus estrategias digitales. Datos que dan cuenta de que estamos frente a un fenómeno exponencial que viene a cambiar totalmente las reglas del juego.

En Brinca creemos que el concepto que mejor articula este conjunto de cambios es el de Transformación Digital, la cual entendemos como un proceso continuo de cambio mediante el cual una organización y sus colaboradores aprovechan integralmente las oportunidades que entregan las tecnologías emergentes para generar nuevos negocios, mejorar la experiencia de los clientes, eficientar los procesos y fomentar una mayor colaboración entre los trabajadores.

En esto hay que ser claro. Para que una empresa realmente pueda ser exitosa en el mediano y largo plazo, debe abordar e impulsar la transformación digital de manera holística. Específicamente, se deben trabajar y articular 4 pilares fundamentales

Pilares de la transformación digital

En esta ocasión, me gustaría referirme a la importancia del Mindset Digital. Hay bastante coincidencia entre los expertos de que la Transformación Digital se trata más de personas, liderazgos y comportamientos, que de tecnología. La gran mayoría de los procesos de transformación fracasan por lo primero, no por el componente tecnológico (el cual, ojo, tampoco es trivial). Es por ello que una empresa que quiere iniciar su camino hacia lo digital debe necesariamente impulsar una nueva mentalidad en sus colaboradores, promoviendo conocimientos, capacidades y predisposiciones positivas hacia las nuevas tecnologías. En este sentido, un Mindset Digital tiene un componente psicológico importante relacionado con la adaptación al cambio, así como también un componente más duro vinculado al concepto de Alfabetismo Digital.

La importancia del alfabetismo digital

Esta nueva era conlleva un cambio radical en el know-how y en las habilidades de las personas. Como explican Jürgen Meffert y Anand Swaminathan en Digital at Scale, la mano de obra creativa y altamente calificada es cada vez más solicitada, pero los empleados con calificaciones promedio que realizan actividades rutinarias están siendo reemplazados gradualmente por computadoras, algoritmos y robots. La automatización no es un fenómeno reciente, pero hoy se acelera a ritmos inusitados. Ahora bien, aún cuando se pierden empleos rutinarios a lo largo de todo el mundo, también se generan nuevas funciones y oportunidades asociadas a las tecnologías digitales.

Es por ello que la Alfabetización Digital pasa a ser un must dentro del mindset de los colaboradores. Un nivel alto de alfabetismo digital permite acceder de manera rápida y conveniente a la información, colaborar con otros, compartir conocimientos y resolver problemas de mejor manera en entornos tecnológicos.

Aunque va más allá de ellas, las empresas tienen que hacerse cargo de esta realidad. Recapacitar y alfabetizar requiere de un nivel de inversión significativo, al cual las empresas latinoamericanas no están acostumbradas. Desde el manejo básico de herramientas digitales (no olvidemos las brechas de edad y nivel educacional), hasta habilidades de curación, gestión y visualización de datos o incluso habilidades de programación. Y esto no involucra solo las personas que trabajan en tecnología, sino a todas las áreas (marketing, comercial, operaciones, legales, etc.). Para ser una empresa centradas en datos, se requiere tener personas que sepan de éstos. Por ello los programas de reconversión o capacitación deben ser parte de un roadmap de transformación digital, que permita redefinir la empresa a nivel de modelos de negocios, estructura organizacional, descripción de roles, entre otros.

Por supuesto, la alfabetización digital es un reto que trasciende la empresa y que involucra a las otras tres hélices del modelo de Carayannis y Campbell: Estado, Sociedad Civil y Academia. Es decir, es un esfuerzo a nivel país o regional. Desde la reinvención de los centros de capacitación públicos (como lo que está buscando hacer Chile con SENCE) hasta como colegios y universidades adaptan sus currículums en todas las materias y carreras para que los estudiantes tengan realmente las competencias que se exigen en el mundo de hoy. Porque el problema no es que las empresas o los países se queden estancadas. Es que van a retroceder Y todo lo que han avanzado los países subdesarrollados en los últimos 30 años, con sus bemoles, terminará siendo infructuoso. 

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